RETRATOS DE UN PENSAMIENTO. Valeria Feliú Pinturas

 

 

Por Matilde Vergara

Valeria elige a la mujer, su rostro porque le resulta familiar, tiene afinidad. Largo fue su trayecto para llegar a Retratos de un Pensamiento.

La pintora nació en Buenos Aires pero hoy elige Salta y sus lapachos. Su creatividad es innata y su destino reposa en las artes.

Mientras cursaba la carrera de Comunicación Visual, fue alumna de un gran maestro de la pintura argentina, Adolfo Nigro y de él tomó la escuela del constructivismo universal de Torres García.

Hace 20 años en Sydney, Australia sigue la carrera de Diseño de Interiores y trabaja en el ámbito arquitectónico y del diseño pero su carrera artística va tomando forma, de estilo mayormente abstracto, participando en muestras grupales, individuales, salones y concursos.

Desde 1998 los cerros salteños la cobijan pero es otro su interés: el realismo y la condición humana con su vasta invitación a explorar y representar.

 

¿Qué expresa tu obra?

Somos emociones y somos sentimientos,

todo el resto son circunstancias, decisiones y recuerdos. Así como un pintor utiliza colores para crear sus obras, los individuos utilizamos pensamientos para crear nuestra realidad.

Esos pensamientos, tienen la maravillosa capacidad de ser observados, evaluados y transformados, brindando -en esa acción- la posibilidad de una vida mejor

¿Hay una intención en tu obra?

La de acercar o recordar esta posibilidad creadora

que todos tenemos sobre nuestros pensamientos.

A diferencia del desconocimiento o el olvido que nos convierte

en personas dominadas-atrapadas por nuestros propios pensamientos.

¿Cómo influyó Adolfo Nigro?
Adolfo es una persona magnífica y un maestro maravilloso. Éramos pocos los estudiantes en el estudio de Nigro. Lo visitaban otros pintores, escritores y poetas y nos permitió un contacto encantador con el mundo del arte.

Adolfo Nigro fue alumno del pintor uruguayo Joaquín Torres García, creador de la doctrina artística del “universo constructivo” alrededor de 1944 con un manifiesto publicado donde debería aparecer el estilo, los colores y las formas que se utilizarán en los lugares estrictamente determinados y no aparentes.
Sin embargo, desarrollar mi estilo de arte siempre fue conflictivo porque a pesar de tantas obras no me sentía conmovida por ellas.
El constructivismo todavía tiene un lugar en mi corazón, representado por la geometría y la mayoría de los patrones, que adoro.

¿Por eso elegiste el realismo?

Elegí la abstracción en mi juventud como un escapismo. Era ideal para alguien insatisfecho con la vida real, donde las cosas no son exactamente como uno quiere que sean.
Al realismo llegué un poco por casualidad, una combinación fortuita de factores que mezcla de trabajo analítico introspectivo personal sobre este problema de insatisfacción en la vida real, y sentir que la única forma en que podría seguir pintando era haciendo todo lo contrario que he estado haciendo toda mi vida y de repente, una cosa tranquila, relajada y natural comenzó a suceder. Y al pintar estas nuevas formas reales, bajo estos nuevos ojos, la forma en que comencé a pintar encontró la velocidad correcta, la combinación de colores comenzó a funcionar correctamente, el progreso del trabajo es cómodo y fácil. Todo tenía sentido.
¿Cuál es el significado entre cada mujer que dibujaste?

Al comenzar con realismo fue un desafío el retrato. Elegí a la mujer seguramente porque esas características son las más familiares para mí.
Cuanto más observo y estudio las caras femeninas, más cautivada me siento.
No sigo un modelo sino que las caras que veo, mi cerebro las interpreta bajo otra luz.

Inmediatamente las quiero plasmar en el lienzo. No es que cierta cara que desencadena ese impulso. Cuando veo algunas de estas series de pintura, advierto una esencia de mujer.


¿Qué te gusta del espectador frente a tu pintura?

Que resuelva el significado de una obra. Cuando te parás delante de una pintura, tu historia personal y tus elementos internos comienzan a mezclarse casi como un ejercicio inconsciente. Entonces, lo que ves en cada pieza de arte, es tu propio yo reflejado en él.

Las flores de lapachos están en tus mujeres. ¿Por qué te atrae ese árbol?
Cuando vine a vivir aquí, me sorprendió el “Lapacho” que crecía en las calles. Que cuando llega la temporada de floración no tienen ni una sola hoja, sino una cantidad completa y compacta de vibrantes flores rosadas. Son literalmente como una enorme explosión rosa suspendida en el aire.
Así que cada año busco el Lapacho más grande y más hermoso, recojo un gran grupo de semillas y comienzo a plantar hasta que muchos árboles pequeños crezcan fuertes. Luego los entrego a personas y amigos para plantarlos en sus aceras o jardines. Se necesitan 15 años para ver las primeras flores, pero vale la pena todo el esfuerzo.

¿Qué esperás encontrar en tu futuro?

Si todos los días buscas las cosas maravillosas que te rodean, la vida también será maravillosa.

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